¿Qué es un inquilino o arrendatario y cuales son sus derechos?

Comencemos por definir que es un inquilino o arrendatario y cuales son los derechos del inquilino. Inquilino, también llamado arrendatario, es la persona que toma un bien inmueble o una parte de él en alquiler por un tiempo determinado, por medio de un trato con el arrendador, es decir el propietario del bien. En el caso de una vivienda, la finalidad del alquiler es habitar el bien como casa habitación.

En este tipo de relaciones existen derechos y obligaciones hacia las dos partes. En esta ocasión trataremos sobre los derechos y las leyes que protegen a los inquilinos de viviendas.

Contrato de arrendamiento: lo que debe contener

Un contrato es un documento celebrado y firmado de mutuo acuerdo entre el arrendatario o inquilino y el arrendador o casero. Sin embargo, hay casos en los que no existe un documento como tal, pero mientras se realicen los pagos de mutuo acuerdo entre las dos partes, el contrato existe y, por ello, también los derechos del inquilino.

En el contrato se especifican las condiciones en que se alquila el inmueble y se prevén las fallas. Los siguientes puntos deben estar incluidos en un contrato de arrendamiento:

  1. El importe de la renta o alquiler.
  2. El importe de la fianza y las condiciones de devolución.
  3. La periodicidad en que deberá pagarse el alquiler. Por lo general es mensual.
  4. La duración del contrato. Generalmente se acuerdan de uno a tres años.
  5. Las condiciones y servicios que se ofrecen en el inmueble, incluyendo un inventario.
  6. Cláusulas de cuidado o especificaciones del propietario sobre el inmueble, incluyendo el aumento del alquiler y la periodicidad del mismo.
  7. Reglamentos y normas del edificio o comunidad donde se ubica la vivienda, en caso de existir.

Una vez acordadas las condiciones y estando en entera satisfacción las partes con todos los puntos, se procede a firmar el documento, momento en el cual ambas partes se obligan a cumplirlo cabalmente.

Derechos de los inquilinos

Los derechos de los inquilinos están directamente relacionados con las condiciones de la vivienda y las del contrato que habrá de celebrarse, e incluyen aspectos como las condiciones físicas del inmueble, los plazos y montos estipulados, las obras realizadas o a realizar, el permiso para tener mascotas, y obligaciones con la comunidad, entre otras cosas. Estos derechos de los arrendatarioas se enumeran a continuación:

  1. Derecho a una vivienda habitable. Es el primero y principal derecho, pues un bien inmueble no podrá ofrecerse en arrendamiento si no ofrece seguridad, condiciones saludables y una estructura confiable. Una vivienda habitable es aquel espacio apto para que vivan una o varias personas, que cuente con servicios básicos en buenas condiciones, como agua y electricidad, calefacción y aire acondicionado. Debe estar libre de plagas y moho, contar con una infraestructura segura, sin cables al aire libre, emplastes en malas condiciones, pisos o cubiertas fracturadas.
  2. Pintura con plomo. Las leyes federales indican que las viviendas deben estar libres de pintura a base de plomo, sin importar la edad del inmueble. Este detalle debe cuidarse por parte del arrendador o casero, no deberá ofrecer un alquiler si no ha eliminado la pintura con plomo.
  3. Fianza o depósito en garantía. Este es un monto que el arrendador solicita al inicio del contrato y cuyo tope está estipulado en algunos estados del país, sin embargo no en todos es así. En algunos casos, este monto depende de ciertos factores que pongan en riesgo la seguridad del inmueble. En todo caso, este dato se especifica desde la revisión del contrato y se paga una única vez, con la condición de que, una vez finalizado el contrato de alquiler, esta fianza se regrese al inquilino con los intereses correspondientes, siempre y cuando no haya sido necesario cubrir daños o anomalías generadas por el mismo, desgaste extraordinario al generado por el uso cotidiano, o mensualidades incumplidas. En caso de ser así, el arrendatario deberá entregar por escrito el uso que se le dio al depósito y regresar, en caso de que exista, la diferencia.
  4. Privacidad y seguridad. Todo arrendatario tiene derecho a la privacidad en su hogar. El arrendador no podrá irrumpir en la vivienda sin autorización del inquilino salvo en alguna emergencia. Los únicos motivos por los que el casero puede entrar, previo aviso al inquilino, es para realizar reparaciones o mostrar el lugar a un posible arrendatario, si es que el contrato vigente está por expirar y no se renovará. El acuerdo para la visita deberá contemplar fecha y hora.
  5. Vigencia del contrato. Por lo general, los contratos se realizan por un año, aunque hay acuerdos hasta por tres años. Esto debe estar perfectamente estipulado en el documento. Al finalizar este tiempo, si no se ha llegado a un acuerdo distinto, el contrato puede seguir renovándose automáticamente cada mes. Para la rescisión del mismo, en el caso del inquilino deberá informar al propietario con 30 días de anticipación. En el caso del propietario, éste deberá hacerlo con al menos tres meses de anticipación y por una causa justificada, en donde no se acepta ningún tipo de discriminación.
  6. Responsabilidades sobre desperfectos. Es importante antes de entrar al inmueble conocerlo a la perfección y realizar un inventario de detalles a corregir, solicitarlo al propietario y volver a tomar nota al recibir el mismo. De esta manera se evitarán desacuerdos entre los arreglos y condiciones físicas del lugar, así como la devolución de la fianza.
  7. Mascotas. La admisión de mascotas en la vivienda es un acuerdo al que deben llegar ambas partes, pero también dependerá de las reglas de la comunidad o del edificio, si es el caso. Hay edificios condominales en donde simplemente no se aceptan mascotas y es parte de las condiciones que se ofrecen. Existen otros lugares en donde se especifican reglas para el cuidado y la sana convivencia entre los vecinos, como tener a las mascotas entrenadas, evitar daños en las propiedades, limpiar heces, pasear con correa y tener al día sus vacunas y desparasitaciones, además de que deberán ser sociables. En el caso de animales de cuidado como los lazarillos, la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades obliga al propietario a aceptarlos; en caso de que no lo haga, estará violando una ley federal.

Ley Federal de Vivienda ofrece ciertas garantías de los inquilinos

La Ley Federal de Vivienda cobija una serie de garantías que aseguran la integridad de los inquilinos, como son:

  • El arrendador no puede acosarlo. Este punto incluye que no puede molestarlo, dañar la propiedad o las propiedades del inquilino, asustar a los infantes o mayores, o amenazar.
  • Ningún alquiler debe publicitarse indicando algún rasgo discriminatorio respecto a edad, raza, color, nacionalidad, orientación sexual, estado civil, físico o mental, religión, sexo o género.
  • Asimismo, el arrendador no debe expresar nada de esta naturaleza.
  • No debe negar la disponibilidad de un inmueble.
  • No debe modificar normas y cláusulas por ninguna de las causales discriminatorias mencionadas, así como ofrecer distintos servicios o calidad de la infraestructura por dichas causas.
  • El arrendador no podrá rescindir el contrato por ningún motivo discriminatorio.
  • El propietario no puede desalojar al inquilino sin una orden de la corte.

Ley Federal Antidiscriminación

Una de las principales garantías con que cuentan los inquilinos es la Ley Federal contra la Discriminación, que se complementa con otras leyes estatales y locales. Básicamente estas leyes protegen contra la discriminación, que se manifiesta en la negación de un alquiler con el pretexto de que está ocupado cuando no lo está, de que no cuenta con crédito suficiente o de cualquier aspecto relacionado a:

  • Orientación sexual
  • Estado civil
  • Incapacidad mental
  • La presencia de niños o mujeres embarazadas
  • Raza
  • Nacionalidad
  • Religión
  • Color
  • Sexo o género
  • Edad
  • Historial de alcoholismo o drogadicción

La discriminación por nacionalidad es un tema por demás preocupante para la comunidad hispana en Estados Unidos, por ello es importante saber que se cuenta con protección a nivel federal. Como se puede consultar en el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, existen protecciones federales contra la discriminación por origen nacional no solo para arrendatarios sino que también en el trabajo o en cualquier ámbito.