Leyes de divorcio en Texas

La disolución de un matrimonio casi siempre implica un proceso largo, doloroso y muy costoso. Las leyes de derecho de Familia en Texas reconocen el divorcio sin culpa, y establecen ciertos requisitos para poder tramitar el proceso de divorcio en este estado. 

Requisitos para un divorcio en Texas

Uno de los requisitos para poder iniciar un proceso de divorcio en Texas, es que al menos uno de los cónyuges sea, o haya sido residente legal del estado por un tiempo mínimo de 180 días, además de residir, o haberlo hecho durante 3 meses al menos, en el condado donde va a presentar la demanda. No importa que el matrimonio se haya ejecutado en otro lugar. 

Causas para solicitar un divorcio

El estado de Texas reconoce el divorcio sin culpa, o sea que uno de los conyuges puede solicitar el divorcio  sin necesidad de justificar la causa, basta con plantear que existen diferencias  o razones irreconciliables como pueden ser:

  1. Intolerancia. Esta es la única causal de divorcio donde la culpa no recae en ninguna de las partes. Al alegar esta razón, estarás argumentando que en el matrimonio hay diferencias insuperables.
  2. Crueldad. Algunos ejemplos de crueldad son las agresiones físicas, las manifestaciones constantes de ira, alardear de otra relación en público y ausentarse del hogar con frecuencia sin explicación.
  3. Adulterio. En este caso uno de los cónyuges pide el divorcio por infidelidad de su pareja.
  4. Condena por un delito. Cuando el cónyuge comete un delito y ha estado en prisión por un año o más sin indulto, esto constituye una condena y se convierte en un motivo válido de divorcio. Sin embargo, pierde validez si el testimonio de uno de los cónyuges fue el que provocó que el otro quedara condenado.
  5. Abandono. Abandonar a la pareja por un período de un año o más, sin manifestar intensión alguna de regresar, constituye elemento suficiente para pedir la separación ante un juez.
  6. Confinamiento en una institución de salud mental. Si uno de los cónyuges ha estado internado en un hospital de salud mental al menos por tres años, sin posibilidades de mejoría, puede alegar esta como causal válida de divorcio.

Pasos para solicitar un divorcio en Texas

Lo más recomendable a la hora de presentar una demanda de divorcio es solicitar la ayuda de un abogado de familia. Este lo orientará acerca de las leyes de su estado y representará sus intereses durante todo el proceso, teniendo en cuenta el patrimonio existente, la custodia y manutención conyugal y de los hijos, además del régimen de comunicación.

Luego de presentar la petición en el tribunal del condado donde haya clasificado para el divorcio en Texas, haga que la firmen y pague la tarifa. El costo puede variar de un condado a otro.

Espere que el otro cónyuge sea notificado para que pueda responder a la petición o hacer una contrademanda.  

Durante la audiencia con el juez debe proporcionar información sobre la fecha del matrimonio, las causas de la separación, los hijos, el patrimonio y las formas de distribución.

Costo del divorcio 

El costo de un divorcio en Texas varía en dependencia del condado, del tipo de disolución y de la firma de abogados contratada. Las tarifas oscilan entre 680 y 1500 dólares aproximadamente. Existen firmas que ofrecen paquetes que incluyen la tasa judicial de presentación, el servicio de preparación de todos los documentos del proceso y de un abogado de familia. En sus manos está escoger la opción más viable de acuerdo a sus intereses y necesidades. 

¿Cuánto tiempo demora el divorcio en Texas?

El tiempo de demora de un proceso de divorcio en Texas depende de muchos factores. Especialmente del acuerdo al que sean capaces de llegar las dos partes involucradas, en relación a la repartición de bienes y de las responsabilidades con los hijos. Si se trata de una disolución de mutuo acuerdo todo trascurrirá en forma pacífica y en un período muy breve de tiempo. Según estadísticas el proceso puede extenderse 60 días y hasta más, a partir del momento en que se presenta la petición.  

¿Cómo se reparten los bienes después de un divorcio?

Entre las peculiares de las leyes de divorcio en el estado Texas, se encuentra la división equitativa de las propiedades entre los cónyuges, en la mayoría de los casos en que es aprobada la disolución del contrato matrimonial. Esto obedece al hecho de ser un estado de sociedades gananciales, pero no es absoluto.

Por ejemplo, el patrimonio se considera propiedad de un solo cónyuge, si le pertenecía antes del matrimonio, si lo adquirió por medio de un regalo, un legado o una herencia, o si se le restituyó debido a lesiones personales provocadas por el otro cónyuge.

No obstante, en la decisión de distribuir los bienes influyen además, el potencial de generación de ingresos de cada miembro de la pareja, el estado de salud, el nivel de escolaridad y las habilidades que poseen. El motivo de la separación también es considerado por el tribunal a la hora de tomar una decisión, especialmente si se trata de un caso de adulterio o de abuso.

Por otro lado, hay que tener en cuenta las deudas que poseía la pareja antes de la solicitud de divorcio. Este tipo de responsabilidad también puede ser repartida, pero lo más recomendable es que los cónyuges lleguen a un acuerdo previo a la audiencia con el juez y en frente de sus abogados. 

Tutela y custodia de los hijos después del divorcio

Como en todos los estados, en Texas también se valora lo que es mejor para los hijos cuando se trata de establecer la tutela y custodia después de un divorcio. Y aunque los dos padres tienen igual obligación de proporcionar apoyo, alimentos, ropa, educación y asistencia médica, existen dos tipos de tutela en Texas.

  • Tutela de gestión: es cuando se comparte el derecho a manejar todas las cuestiones materiales, legales, financieras, en otras palabras, las decisiones parentales básicas, relacionadas con el niño (a).
  • Tutela posesoria: este tipo de tutela responde a un régimen de comunicación y manutención acordado con el tutor principal del o de la menor.

En Texas los niños menores de edad no pueden elegir con cuál de los dos padres quieren vivir. La custodia es entregada a aquel progenitor que más capacidad posea para proporcionar al menor todo lo que necesita para crecer feliz.