Primero que nada es importante saber cuales son los tipos de instituciones donde puedes abrir una cuenta de banco. Las más comúnes son las cooperativas de crédito (Credit Unions en Inglés) y los bancos locales o nacionales, ambos pueden ser una excelente opción para su primera cuenta. Ambas opciones, en su mayoría le permiten administrar sus cuentas en línea, sin costo adicional, pero los mayores beneficios dependen de la cantidad de dinero depositada en el banco. Si eres un inmigrante legal en los Estados Unidos, tus opciones para abrir una cuenta de bancaria son las mismas que las de cualquier otro residente o ciudadno estadounidense.

Los bancos grandes: pueden constituir la primera opción, ya que tienen numerosas sucursales y ayudan a promover la salud financiera de las personas. Esos bancos son ampliamente conocidos y ofrecen una gama completa de productos y servicios. Tienen un alcance global, un cúmulo de cajeros automáticos para su elección y el servicio al cliente generalmente está disponible durante las 24 horas del día. Sin embargo, usted puede ser solo uno, de los millones de clientes. Trabajar con grandes bancos puede ser frustrante. Es posible realizar transacciones bancarias de forma gratuita con un banco grande, pero en la mayoría de los casos tendrá que calificar para estar exento de tarifas y así poder disfrutar de la cuenta corriente gratuita.

Los bancos regionales y comunitarios: se enfocan en áreas geográficas más pequeñas. Podrían atender a clientes en varios estados, o en una o dos ciudades solamente.

No resulta sorprendente que estén más involucrados en las comunidades y ayuden a las personas y empresas a operar localmente. Pueden ser una parte importante de la economía local, debido a sus peculiaridades. Estos bancos tienen más probabilidades que los grandes de ofrecer cuentas corrientes gratuitas y aprobar préstamos. Generalmente ofrecen los mismos productos y servicios (aunque a veces los servicios pueden ser limitados).

Las cooperativas de crédito: son muy similares a los bancos regionales y comunitarios, pero tienen un nombre diferente debido a que la estructura de propiedad también lo es. Son organizaciones sin fines de lucro, propiedad de los clientes (a diferencia de los bancos propiedad de inversionistas). En otras palabras, usted se convierte en propietario parcial cuando abre una cuenta y deposita dinero. Con las cooperativas pequeñas de crédito, es posible que le resulte más fácil obtener la aprobación para un préstamo, aun así, siempre necesitará suficientes puntajes de crédito e ingresos para calificar.

Los bancos en línea: operan completamente en línea como bien indica el término, por lo que son mejores para los clientes expertos en tecnología. La banca en línea a menudo es gratuita, y estos bancos tienden a pagar tasas de interés más altas en las cuentas de ahorro (e incluso en las cuentas corrientes) que los bancos con sucursales. Sin embargo, puede valer la pena mantener una cuenta abierta en un banco o cooperativa de crédito con ubicaciones físicas cercanas. Esas sucursales pueden permitir depósitos y retiros rápidos y ofrecen servicios adicionales.

Tipos de cuentas

Las cuentas de ahorro: son el tipo más básico de cuenta bancaria. Usted deposita dinero, el banco paga un poco de interés y puede retirar efectivo o transferir fondos a otra cuenta según sea necesario. Sin embargo, las cuentas de ahorro no son útiles para el gasto diario debido a los límites en la frecuencia con la que puede hacer ciertos tipos de retiros. Afortunadamente, las cuentas de cheques llenan la necesidad.

Las cuentas corrientes: le permiten gastar su dinero fácilmente. Para ello, se puede:

  • Emitir cheques
  • Usar su tarjeta de débito en una terminal POS 
  • Usar su número de tarjeta en línea
  • Configurar facturas para pagos en línea
  • Autorizar a los facturadores a retirar de su cuenta corriente lo que debe

Estas cuentas generalmente no pagan intereses, pero, de todos modos, es posible que no necesite mantener un gran saldo en la cuenta de cheques. Dicho esto, algunas cuentas de cheques de alto rendimiento y recompensas pagan más que una cuenta de ahorro básica. El uso de una cuenta de cheques es bastante simple: la mayoría de las personas tienen sus salarios depositados en la cuenta de cheques y utilizan el dinero para pagar gastos o transferir dinero a otras cuentas.

Las cuentas del mercado monetario: son como una combinación de cuentas corrientes y de ahorro. Pagan intereses, a menudo más que las cuentas de ahorro, pero es fácil gastar su dinero a través de una tarjeta de débito o de cheques. El único inconveniente es que los bancos limitan la cantidad de pagos que puede hacer con la cuenta (tres por mes es un límite común). Estas son buenas cuentas para ahorros de emergencia o gastos poco frecuentes.

Los certificados de depósito (CD): constituyen otra opción para ganar más intereses que a través de su cuenta de ahorros. También conocidos como depósitos a plazo, los CD requieren un compromiso que implica dejar sus fondos sin tocar por un tiempo determinado. A cambio, el banco le paga más, pero tendrá que pagar una multa si lo hace antes de tiempo. Los términos varían de seis meses a cinco años y los vencimientos más largos pagan más generalmente.