Discriminación Racial

La discriminación racial: protección por derecho

A lo largo de la historia, la discriminación racial ha sido una constante en los pueblos y civilizaciones que han caminado por la superficie de la tierra. Y como ocurre con otros derechos fundamentales de los seres humanos, los pueblos han mostrado su progreso y avance cuando su legislación ha comenzado a proteger, tímidamente al principio, a aquellos grupos que se han visto discriminados por causas raciales, por su religión o por el género.

En este artículo veremos las leyes básicas que en Estados Unidos se aplican para evitar la discriminación racial. Y es nuestra responsabilidad cumplirlas y defenderlas. Recordemos siempre que la ley, aunque sea imperfecta y pueda mejorarse, es la base de la convivencia social.

¿Qué es la discriminación racial?

Hablamos de discriminación racial cuando existe una situación donde uno o varios individuos son tratados de una manera diferente por el mero hecho de pertenecer a una raza determinada. Por lo general, este trato tendrá unas condiciones peores de lo que sería habitual entre el grupo beneficiado, como pudieran ser salarios laborales más bajos, condiciones más duras, limitación de acceso a una vivienda o servicio, obligaciones injustas, etc.

¿Dónde se produce y cómo?

Los ámbitos donde se producen los abusos por condición de raza son prácticamente todos aquellos en los que se establecen relaciones sociales y económicas. Podemos dividirlos por tanto en diferentes categorías:

  • DISCRIMINACIÓN RACIAL EN LA EDUCACIÓN: Se impide el acceso a instituciones educativas y de formación, o se ponen requisitos mucho más restrictivos. Esto ocurre tanto a nivel del alumnado como a nivel facultativo. Además, puede existir un acoso activo sobre un alumno por su raza por parte de otros alumnos o profesores.

Los abusos raciales están muy presentes en el ámbito educativo, especialmente en lugares donde tradicionalmente se ha vetado el acceso a comunidades deprimidas o discriminadas. Es por ello que existen leyes de protección frente a estos hechos.

  • DISCRIMINACIÓN LABORAL: Es una de las más evidentes, y además de las más graves, pues impiden a individuos de determinada raza poder acceder a los medios económicos necesarios para su subsistencia, con el consiguiente incremento en los problemas sociales raciales.

Un empleador que, por motivos raciales, deja fuera de un proceso de selección a una persona, que exige condiciones laborales más duras o comparativamente injustas, o que paga un salario inferior, está claramente realizando un acto de discriminación racial.

  • DISCRIMINACIÓN DE ACCESO A SERVICIOS: Muy presente lamentablemente todavía en nuestra sociedad. La negación de atención a una persona por su raza, ya sea no permitiendo su entrada o no realizando el servicio solicitado, es otro acto de discriminación racial.

El impedir el acceso a un restaurante, la no concesión de un crédito bancario, el negarse a llevar a un cliente en un taxi, el establecer cláusulas abusivas en un contrato de arrendamiento, o el no atender una solicitud de auxilio o atención médica… todo ello si es motivado por la raza del solicitante, es una clara discriminación racial y puede ser denunciable.

  • ABUSOS DIRECTOS CONTRA LA PERSONA: Lamentablemente, a veces se puede ejercer violencia directa hacia una persona por motivos raciales. Existen casos donde la propia policía ha ejercido estos abusos, algunos de ellos muy conocidos por su repercusión mediática. Además de la propia violencia ejercida, esta es agravada por los motivos de odio racial y discriminación. El aislamiento forzado, la presión para abandonar un lugar, el acoso y persecución… todo ello es discriminación racial que la ley puede castigar.

Las leyes que protegen de la discriminación racial en Estados Unidos

Si tenemos que citar la ley más importante en la lucha contra la discriminación racial en Estados Unidos es sin duda alguna la Ley de Derechos Civiles de 1964. Esta revolucionaria acción legislativa da paso a un gran avance, muy necesario para mantener un orden y justicia sociales. Si bien todavía hay mucho por hacer, esta ley pondrá las bases que nos permiten denunciar los casos más graves de segregación y abuso.

Veamos cada uno de sus Títulos:

  • Título I: Prohíbe que los registros de votantes sean diferenciados por raza. Las reglas de votación y procedimientos deben ser uniformes para todos.
  • Título II: Se prohíbe la discriminación racial en hoteles, teatros, restaurantes y demás alojamientos públicos de comercio interestatal.
  • Título III: Se prohíbe la restricción de acceso a servicios públicos por motivos de raza, género, religión u origen étnico.
  • Título IV: Impide la segregación racial en las escuelas públicas.
  • Título VI: Obliga a toda agencia que reciba fondos federales a no realizar discriminación racial, por color de piel u origen nacional, a la hora de beneficiarse de sus programas, con la amenaza de perder el acceso a los fondos.
  • Título VII: Este es uno de los más importantes, pues regula la discriminación laboral. Prohíbe que se apliquen tratos discriminatorios por raza en el entorno laboral: en los procesos de selección, retribuciones, condiciones laborales, horarios, etc.

Como vemos, la Ley de Derechos Civiles de 1964 es muy importante, pero no es la única. De hecho, el Código de los Estados Unidos, en su Título 42, Capítulo 21, que versa sobre los Derechos Civiles, se registran las leyes que afectan a la discriminación racial en diversos ámbitos. También en el mismo código, esta vez en el Título 15, Capítulo 41, se prohíbe que no se otorguen créditos bancarios por motivo de raza, nacionalidad, sexo, edad o estado civil.

¿Qué he de hacer si creo que soy víctima de discriminación racial?

Como en cualquier tema legal, lo primero es tener conciencia de que está siendo víctima de un abuso o tratamiento desigual. A veces el propio entorno social y laboral enmascara el hecho de que no se está observando la ley. Puede parecernos normal que nuestro salario sea menor, o que trabajemos más horas, o que nos exijan más garantías a la hora de solicitar un crédito. Pero si leemos las leyes que hemos indicado anteriormente, veremos que no debería ser así.

Donde denunciar discriminación escolar, discriminación en el trabajo o algún otro tipo de discriminación racial?

Debido a la propia naturaleza de los procesos legales, lo ideal es contar con un asesoramiento profesional, un abogado de discriminación racial. Esto abre las puertas a la posibilidad de exigir que se cumplan nuestros derechos, representados en la ley de los Estados Unidos, y como tales deben respetarse por parte de todos, sean personas físicas (individuos) o jurídicas (empresas).

La discriminación racial en muchos casos es evitable y debemos exigir nuestros derechos.